Manifiesto por la Ciudad: Hacia los 500 años de Santa Cruz de la Sierra

Actualizado: ene 12


Hace 15 años concluyó mi gestión de 5 años como Concejal de Santa Cruz de la Sierra, en reemplazo de Percy. Dejé la función pública para estar más cerca de mis hijos y con la misión cumplida de haber contribuido a que terminara una década de abandono de la ciudad.

Hoy, los peligros de perder el tiempo recuperado, la narrativa de nuestra propia cultura y la autonomía para seguir avanzando, acechan en la posverdad del relato del poder central y la desmemoria. El peligro de perder desde el rumbo -otra vez con engaños y promesas falsas que nos condenaron al atraso- hasta la calidad de vida, por la que tantos migran y admiran a Santa Cruz, son inminentes.

No podemos permitir que nos la charlen, ni que nos vuelvan con el cuento del tío.

El Nuevo Modelo Municipal cruceño, iniciado en los años 90, que fue inspiración nacional para la Ley de Participación Popular de 1994, creando desde un nuevo pavimento, un nuevo Plan Director con los 12 distritos municipales urbanos actuales y 3 rurales, un plan total de alumbrado público, un plan de drenaje, un plan universal de recolección y disposición final de residuos, un nuevo concepto que desplazó a la Alcaldía central por la que se fue a los barrios con Alcalde y todo, fue retomado dos décadas después para sembrar infraestructura desconcentrada de educación, de salud, deportiva, cultural y de áreas verdes como en ningún otro municipio del país, una inversión fundamental e indispensable para que Santa Cruz de la Sierra sea la gran metrópoli que es hoy.

El gran Plan Maestro de Construcción de la Ciudad, ideado y logrado por Percy para igualar el acceso a las oportunidades de todo vecino en los 15 distritos, se ha cumplido en gran medida y es su gran legado a la actual Santa Cruz de la Sierra, la ciudad más extensa y poblada de Bolivia.

El Nuevo Modelo Municipal cruceño, el que nos toca pensar y encarar, nos lleva al horizonte de la metrópoli, de La Gran Santa Cruz que cumplirá 500 años en 2061 en un mundo y un país que no volverá a ser el de antes del virus, que lo conforma el 60% de la economía informal, que pierde biodiversidad, que sigue creciendo al 5% anual, que advierte nuevas pandemias, que gira obsesionado en la demanda de lo inmediato, que sufre la crisis sanitaria, económica, educativa y moral, pero que no pierde la esperanza.

Vamos a facilitarle la vida a todos, empezando por casa, desde el Gobierno Municipal cruceño y animando a todas las instituciones públicas y privadas posibles a simplificar los requisitos y los trámites. Debemos dar fin a la tortura de los trámites eternos, vuelteros y repetitivos. Vamos a trabajar en el primer Gobierno Electrónico Abierto del país para eliminar las trabas y las excusas de la burocracia y un paso fundamental será constituir el primer Gobierno Autónomo Municipal de las capitales de departamento implementando la desconcentración real de la gestión hacia los distritos municipales con delegación de funciones, presupuesto y participación vecinal en la elección de proyectos a nivel de Unidad Vecinal.

Vamos a fiscalizar para que la gestión y sus resultados sean efectivos y transparentes. Toda contratación, todo pago, toda licitación, toda convocatoria, estará en línea con acceso abierto a la información casi de manera simultánea a su gestión física. Y vamos a fiscalizar más allá, porque el Concejo Municipal fiscaliza, delibera y legisla para todo el municipio, no sólo en relación al POA anual sino respecto a qué hacen las instituciones nacionales, departamentales y locales llamadas por la Constitución y las leyes a proteger y garantizar nuestros derechos.

Vamos a exigir el nuevo Censo con participación plena del Instituto Municipal de Estadísticas, que propondremos antes de finalizar el año 2021.

Vamos a debatir la Ley de Cultura integrando la Educación Urbana, vamos instituir el Comité Municipal de Cultura y Educación Urbana, con la participación organizada y coordinada de todos, y con énfasis en el rescate de nuestro habla popular, nuestra memoria, nuestra arquitectura, nuestra convivencia y nuestra relación con el medioambiente, nuestros casi 500 años de ciudadanía. Sin memoria, no hay futuro.

A esa gran metrópoli es a la que vamos a convocar en cada Unidad Vecinal para concluir la Carta Orgánica Autónoma inclusiva, participativa y desconcentradora, un Memorándum de Libertad con derechos y responsabilidades, una Declaración de Principios, valores y líneas maestras de cómo es la vida en comunidad que queremos vivir y hacer respetar.

Vamos a convocar a partir del 2021 a las Plazas Públicas en que se convertirán los 204 módulos educativos municipales y los coliseos, haya o no haya clases presenciales, porque serán aulas de gigantes. Porque así como hace cuatro años surgió localmente el Sistema Municipal de Salud Gratuita para Todos, daremos a luz el Sistema Municipal de Educación Urbana Para Todos, desde la Constitución Política del Estado, los derechos y los deberes ciudadanos, las herramientas para informarse, formarse y ser parte activa de su comunidad, su departamento, su país.

Entre todos, hay 5 años por delante para tener miles de ciudadanos plenos gestionando mejor la ciudad y la convivencia democrática.

Hay personas que al nacer se rompe el molde y una sociedad tarda varias generaciones en encontrar quienes las suplan por sus condiciones visionarias y extraordinarias. Pero sus ideales, que son los ideales de siglos de historia cruceña, de historia de humanidad y solidaridad, deben perdurar y renovarse. Mi compromiso es dejarlos cada día en el ideario de los nuevos y que los nuevos se enteren y propongan, en democracia, con memoria y con futuro.

Ahora soy abuela y, así como me importó dónde crecerían mis hijos, vuelvo por mis nietos y sus bisabuelos, por la memoria, la inclusión, la participación, la cultura y la transparencia, por la infancia, los árboles y los pajaritos, por la generación que se va y por la que llega.

Tenemos 5 años para ser mejores fiscalizando, deliberando, legislando y para hacer lo que se debe.